Elegir o Ser

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Unas  estupendas y aclaratorias líneas escogidas (no por resaltarlas ,ya que todas son  dignas de mención, sino por su amplia   extensión) de un   reflexivo escrito  llamado  “Meditaciones”. 

Estás las  podéis encontrar, formando parte de un amplio texto, cuyo  autor  Emilio Carrillo  ha llamado “Amor , Vida , Consciencia”.

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Podéis descargar el texto en :

.http://media.wix.com/ugd/9b1fa5_0b6d4515be9a020b0688267449279716.docx?dn=Amor%2BVida%2By%2BConsciencia.docx

http://elcieloenlatierra.wix.com/descargasyenlaces

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Tú eres el origen y razón de ser de cuanto es,

sin distingos de ningún tipo.

 

Cesa en tu lucha contra lo que es, contra la Vida,

interioriza que Todo es Perfecto

y deja de pensar en metas

y que de ellas depende tu éxito.

 
XVII
 

Si corres tras las apariencias e ilusiones,

te alejarás del Principio y olvidarás la Realidad.

 

Si regresas a la raíz y te afianzas en tu Ser,

permitirás que todas las cosas fluyan hacia su origen,

es decir, hacia ti,

constando la armonía, el sentido de la existencia

y tu poder Creador.

 
XVIII
 

El reencuentro con lo que Eres

genera la “iluminación”.

Transciendes, entonces, el “vacío” del mundo

y su oposición a ti mismo.

 

El reencuentro lo experimentarás tan natural,

que la propia “iluminación” carecerá de entidad

desde la perspectiva de tu Ser.

 
XIX
 

Si crees que acontecen cambios

en el mundo exterior, en aquello que te rodea,

se debe a tu ignorancia,

que los hace parecer reales.

 

El Ser y tu Ser es Uno y es lo Real.

Y es inmutable e inalterable.

Si consideras que hay transformaciones

es por causa de las opiniones, los juicios y los dualismos

que atiborran tu mente.

 
XX
 

Pon término a la deriva mental,

establécete en la Quietud y el Movimiento

y, desde la Paz Completa y el Silencio Absoluto,

haz tuya la Verdad de que no hay que buscar la verdad.

 

Basta con que pongas fin al juego de la mente.

Si eliges, prefieres o discriminas,

equivocas el camino;

 
XXI
 

Deja de buscar y escoger,

no te hundas en los opuestos,

evita las dicotomías. . . .

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Si hay el menor rastro de sí o de no,

el Espíritu queda olvidado en un laberinto de complejidades.

En cuanto tu mente establece el bien y el mal,

surge la confusión y el engaño

y el ego sustituye al Yo Verdadero al frente de tu vida.

 
XXII
 

La dualidad existe en razón de la unidad,

pero no te aferres a esa unidad.

Tu Espíritu es el Ser Uno,

 
XXIII
 

Cuando el Ser Profundo toma el mando de la vida,

el ego se diluye junto con su mar de confusiones mentales.

La complejidad desaparece,

la multitud se unifica

y nada puede ya ofenderte, ni perturbarte.

 
XXIV
 

Quietud y Movimiento en lo hondo de tu Ser profundo:

permanece en este estado, tu estado natural,

y la sonrisa de tu Ser borrará todo interrogante,

toda mueca de disgusto o desagrado.

 
XXV
 

Cuando el Ser Profundo llena nuestra vida,

es como si el Ser Profundo no existiera.

 

Su luz muestra la realidad: Todo es Uno,

sin dicotomías ni ambivalencias.

 

Lo inofensivo y lo dañino dejan de existir,

nada nos ofende, nada nos turba.

 
XXVI
 

Los sujetos se diluyen cuando son liberados de sus objetos,

al igual que los objetos cuando son liberados de sus sujetos. .

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El sujeto desaparece tras el objeto,

el objeto se desvanece con el sujeto;

el sujeto se calma en cuanto cesa el objeto,

el objeto cesa en cuando el sujeto se calma.

 
XXVII
 

El objeto es objeto por el sujeto;

el sujeto es sujeto por el objeto.

 

El Ser que Somos no conoce fragmentaciones;

la mente es la que divide, fabricando dualidades.

 
XXVIII
 

Sujeto y objeto no existen

en la unidad de nuestro Yo Verdadero;

Sin embargo, son imprescindibles

para que se justifique nuestro pequeño yo, el ego.

 

En el Ser, nada son.

Fuera de Él, adquieren apariencia de realidad,

engatusan a los sentidos físicos

y agotan con vaivenes a la mente.

 
XXIX
 

Ser Uno, Ser.

Vibración sin palabras.

Siéntelo, porque eres Tú.

Es tu Ser y tu No Ser;

es el Ser y No Ser de Todo.

 

En Él, sujeto y objeto se identifican.

Cada uno, sujeto y objeto,

contiene en sí todos los opuestos,

las totalidad absoluta de las cosas.

Y en la Unidad del Ser los dos son uno,

pues Todo es el Ser Uno.

 

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