Entrevista al psiquiatra y antropólogo Michael Schlichting

  
 

  
 
  
 

 

 

 

 

MICHAEL SCHLICHTING: “Nuestra conciencia

construye la realidad”

 

 
 
 

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Entrevista publicada en el periodico La Vanguardia del

día 10 de julio del 2.001. LA CONTRA

   Tengo

44 años y nací en Hannover (Alemania). Soy médico,

doctor en Psiquiatría y antropólogo, y trabajo en el Hospital

Psiquiátrico de Göttingen. Soy cofundador del Colegio Europeo

para el Estudio de la Conciencia. Me he especializado en terapia psicolítica,

con uso de drogas, y en el estudio de los estados modificados de conciencia.

ALUCINÓGENOS

Siendo médico, Schlichting decidió que sería psiquiatra

tras una experiencia en México con hongos alucinógenos de

la que salió reconciliado con las llagas de su alma. Ha estado

en Barcelona dando un curso -junto a Josep M. Fericgla- sobre “Estados

modificados de conciencia y psicoterapia”, que es hoy lo suyo. Charlamos

de cosas tan escurridizas como conciencia, realidad, locura, amor… Le

pido un consejo para mi conciencia: “Lo sano es saber conducirla

de modo flexible: ser capaz de estrecharla para concentrarte en un trabajo,

y ser también capaz de expanderla para comprender la realidad y

tu sitio en ella”. Es un científico que reivindica el amor

y que siente que “alrededor nuestro hay algo grande y acogedor, algo

que todos podemos sentir”

La Vanguardia – – 03.45 horas – 10/07/2001

VÍCTOR-M. AMELA

ANA JIMÉNEZ

Michel Schlichting

  

Qué es la conciencia?

 

La visión de la realidad fruto del

procesamiento neuroinformático de los estímulos recibidos

por un organismo desde su exterior y desde su interior.

 

-¿Un organismo…?, ¿incluso una bacteria?

 

-Una bacteria tiene una forma de conciencia…

que no incluye el sentido de su propia identidad. La del ser humano sí

la incluye.

 

-Y lo de estímulos, ¿a qué

se refiere?

 

-A pensamientos, emociones, recuerdos, percepciones,

todas las sensaciones provenientes tanto del entorno como del cuerpo…

 

-¿Un dolor de estómago?

 

-Es parte de tu conciencia, sí. La

conciencia tiene una base biológica, y, sobre ella, se levantan

diversos estados de conciencia.

 

-Deme un par de ejemplos de esos diversos

“estados de conciencia”.

 

-De acuerdo: le daré uno de conciencia

estrechada y otro de conciencia expandida. Si usted se concentra mucho

en algo, el resto de la realidad deja de existir para usted, ¿no?:

su conciencia, por tanto, se ha estrechado.

 

-Entiendo. ¿Y en qué caso se

me expande?

 

-La máxima expansión se daría

cuando fuera capaz de captar toda la realidad.

 

-No sé si me ha sucedido eso alguna

vez…

 

-Con técnicas de meditación,

hay personas en India que logran vivir en la realidad total, sin espacio-tiempo.

O los místicos…

 

-¿Me resultaría práctico

ese estado de conciencia para coger el coche o ir a trabajar?

 

-No, claro. Nuestro estado corriente de conciencia

es el que la evolución natural ha seleccionado para hacernos viable

la vida cotidiana, para sobrevivir. Pero hay instantes de mayor claridad,

de euforia, de éxtasis…

 

-Me atrae la idea de éxtasis…

 

 

-Si le evoca la idea de orgasmo… va bien:

ése es un estado elevado de conciencia.

 

 

-Y un estado muy bajo, ¿cuál

sería?

 

 

-Cuando está dormido. O más

bajo aún: si le han anestesiado. Y aún más bajo:

durante un coma profundo.

 

-¿Y si bebo alcohol o me drogo?

 

-Se altera su conciencia, y en esos casos

hablamos de “estados modificados de conciencia”. Y algunos son

útiles en psicoterapia.

 

-¿Psicoterapia con drogas?

 

-Sí. Se llama terapia psicolítica:

hay drogas que disuelven las defensas de la conciencia y aflora material

inconsciente: emociones, imágenes… que reflejan la estructura

profunda de la personalidad del paciente. Eso ayuda al autoconocimiento

y, claro, a hacer más rápida y eficaz la psicoterapia.

 

-¿Desde cuándo se practica

esta terapia?

 

-El pionero fue el doctor Leuner en los años

60. Yo trabajé con él desde 1984: es el único que

tiene permiso para usar drogas, o sea, sustancias psicoactivas en sus

terapias.

 

-¿Cuál de ellas es la más

poderosa?

 

-El ácido lisérgico (LSD).

Sus efectos los descubrió por azar el doctor Albert Hofmann cuando,

en 1943, se intoxicó con unas moléculas en su laboratorio

y notó que se le modificaba la conciencia: empezó a “oír”

colores, a “ver” sonidos, a alterarse todo…

 

-¿Por qué modifica nuestra

conciencia de esa manera tan llamativa el LSD?

 

-Porque sus moléculas interfieren

con los neurotransmisores, que son los vehículos químicos

de nuestro cerebro que transmiten informaciones sensoriales hacia la zona

de la corteza cerebral que las elabora a nivel cognitivo. ¡Son los

vehículos para la conciencia!

 

-Y el LSD va y les sale al paso.

 

-Sí, y la información se desvía

a otras zonas del cerebro (por eso se “oyen” colores), o circula

más información de la habitual…

 

-¡Vivir siempre así equivaldría

a estar loco!

 

-La locura es eso: ciertos transtornos neuroinformáticos.

El cerebro es un filtro de información.., y el LSD modifica el

filtro.

 

 

-¿Y de veras es útil para un

psicoterapeuta?

 

-Sí, porque podemos leer en el fondo

del paciente, investigar su conciencia y ayudarle luego a corregir enfoques

de su visión de las cosas y de sí mismo. Pero es poco práctico:

el efecto dura ocho horas y afloran demasiadas imágenes, muchos

significados. Es más práctico el 2 C-D (fenetilamina) o

la ketamina.

 

-¿Eran drogas de esos tipos las que

ritualmente usaron en el pasado algunos pueblos?

 

-Sí: en la antigua Grecia a los adolescentes

se les guiaba (en el templo de Dionisos) en un rito con una sustancia

similar al LSD, para su mayor autoconocimiento, previo a su paso al papel

de adultos. ¡Era una psicoterapia!

 

-Ahora hay drogas en las discotecas.

 

-Tomar pastillas de éxtasis durante

el fin de semana no sirve para nada, aparte del riesgon de intoxicarse.

Los efectos de una droga no son útiles fuera de un ritual de crecimiento

personal, de un contexto en el que guíe alguien que sepa usarla

dándole un sentido.

 

-¿Crearía usted “escuelas

de drogas”?

 

-Lo que está claro es que hacen falta

escuelas de crecimiento personal, y, ahí, una droga bien guiada

por expertos sí podría ayudar.

 

-¿Le ha ayudado a usted?

 

-Sí, con un maestro mexicano: perdí

la angustia de sentirme perdido, solo… Y no necesité repetir

la experiencia: ahí aprendí dónde estaba la llave

de ese estado de conciencia, y ya siempre lo he conseguido sin drogas.

 

 

-¿Qué llave era esa?

 

-El amor. Amar. Fíjese: los genes

son información pura.., pero necesitan amor para moverse y así

elevarse a conciencia humana.

 

-¿Esa es la conclusión de todo?

 

-El amor, la sensibilidad, es la llave del

estado de conciencia más elevado, de la máxima conciencia

de la realidad. La droga, que ayudó antaño a alcanzarla,

hoy se usa para todo lo contrario: para huir de la realidad.

 

-Y… ¿qué es la realidad?

 

-Una construcción de tu conciencia…

de la que forma parte tu propia conciencia.

 

[Martes, 10 de julio de 2001]

  

http://www.etnopsico.org/index.php?option=content&task=view&id=94

 

 

 

 http://www.etnopsico.org – educación emocional , taller desarrollo personal , crisis ePxoiswteenrecdia lby Mambo Generated: 8 September, 2010, 22:18

 

 

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